Desde el año 2011, el pueblo de Torrecampo acoge a jóvenes franceses en prácticas. Es una oportunidad compartida. En efecto, para los alumnos es una experiencia increíble, de la cual se acordarán toda su vida. Durante un mes, descubren el trabajo en estructuras variadas según su formación profesional. Unos quieren atender a mayores, otros a niños y otros a discapacitados. Unos prefieren descubrir profesiones totalmente desconocidas para ellos, como por ejemplo la peluquería estética o la restauración.

Queremos agradecer a todos los tutores que aceptan de vivir tal intercambio y de contribuir a la formación de estos jóvenes. Invitamos también a los que nunca acogieron a cursillistas que se animen. La verdad es que durante un mes, a pesar del problema del idioma (que poco a poco se supera), se crea una amistad. Nos parece importante que pueblos pequeños y aislados puedan transmitir a forasteros sus tradiciones, su modo de vida, su cultura y su historia. También no se puede ignorar la vida que trae un grupo que vive un mes en el pueblo, comprando y tomando refrescos en las terrazas.

También quisieramos poner de realce que es una suerte para un pueblo andaluz acoger a programas europeos ERASMUS, ya que normalmente los cursillistas prefieren irse a las ciudades y a las capitales. Pero nuestros institutos, situados en zonas rurales, conocen la problemática de la despoblación de estos territorios y para nosotros es una prioridad mantener la vida y las actividades y desarrollarlas. Lo bueno es lo que estamos haciendo desde años, unir nuestras similitudes para tener más fuerza para valorar nuestras zonas y nuestra gente.

Este programa Erasmus ha nacido en Torrecampo y en Torrecampo tiene que seguir. Además, muchos lugares de prácticas, como los Salesianos, Prode, la residencia de Torrecampo y el CAMF, colaboran con nosotros para desarrollar este programa. Este año hemos querido añadirle otra dimensión que es un proyecto de conocimiento de territorios rurales europeos por medio del deporte y del medio ambiente.

Este proyecto ha sido premiado a nivel europeo (por la Comisión Europea) y vamos a por el premio el 27 y 28 de mayo que viene a Strasbourg, en el parlamento, y nos acordaremos de vosotros. Estamos muy orgullosos que tal colaboración franco-española sea reconocida a nivel europeo y agradecemos a todos los que nos ayudan aquí y en Francia.

Ojalá podamos seguir muchos años más para inventar juntos nuestro porvenir que se define por el cariño que tenemos para nuestros pueblos.

Florence Chabrillat, profesora responsable de los programas europeos