El equipo, que consiguió recorrer el tablero en poco más de once minutos, disfrutará de tres días de multiaventura en el Parque Natural de Cazorla.

Los últimos rayos de sol caían en la localidad de Dos Torres cuando los más de 200 voluntarios ultimaban sus pruebas minutos antes de que los cronómetros comenzaran a sumar tiempos. Las calles del municipio se empapaban con el colorido de los más de 350 jugadores que repartidos en 45 equipos vivieron una tarde-noche inolvidable, donde volvieron a su infancia a través del clásico juego de la oca.

El juego volvió a repetir el formato de los últimos años, pero renovando todas las pruebas que había que superar para llegar a la meta. La duplicación de los juegos y el azar hizo que este evento se convirtiera en el más rápido de su trayectoria, finalizando cuando el reloj apenas pasaba de las una de la madrugada.

Tanto jugadores como voluntarios y público definen este juego como ‘una experiencia irrepetible que no se puede explicar con palabras. Solo se entiende viviendo desde dentro’. La organización, por su parte, valora esta edición como un éxito, ya que las más de 600 personas entendieron la filosofía que ellos promueven en esta iniciativa, que no es otra que buscar la diversión dejando en segundo plano la competición.

Un año más Dos Torres recibió una considerable afluencia de público para conocer de primera mano la que se está convirtiendo en una de sus fiestas más señaladas. La organización estima en más de 5000 personas las que visitaron el juego este pasado fin de semana.

En cuanto a premios, un año más, se premió al equipo de los Cabriocas, que fue el que más tardó en completar el tablero como ‘el pupas’, también tuvo su reconocimiento la ruidosa afición de los Musicuaks. Los galardones destacados fueron: el cuarto premio para el equipo de los Choclitos, terceros los Ocafrades, segundos en la tabla quedaron los Alocados y los que se llevaron el principal trofeo fueron los Pichoncitos que, este año como novedad disfrutarán de tres días de multiaventura en el Parque Natural de Cazorla valorado en más de mil euros donado por DTA.

El mayor premio que se llevó la organización de este evento fue la implicación de equipos, afición y voluntarios en la limpieza y recogida de las calles, solucionando así uno de los problemas de ediciones anteriores que más demandaban los vecinos de Dos Torres.