Se está sustituyendo el falso techo situado junto al presbiterio tras el derrumbe que sufrió, así como una intervención en diversas humedades encontradas.

Después de cerrar la parroquia debido al estado de alarma en el mes de marzo, un derrumbe del falso techo cercano al presbiterio de San Bartolomé de Pozoblanco que provocó el deterioro de otros falsos techos obligó a tomar la decisión de que este templo permaneciera cerrado al culto hasta poder paliar la situación. Ha sido esta semana cuando han comenzado las obras de rehabilitación gracias a la colaboración de los fieles y a la labor realizada por la hermandad del Rescatado de la localidad durante los últimos meses.

“Se está intentando acometer todos los problemas que existen en la techumbre para garantizar la seguridad de todos los que acudan al templo”, explica el Vicario Episcopal de la Sierra, Juan Luis Carnerero. Asimismo, durante la intervención, se ha descubierto que existen humedades. “Estamos viendo en qué estado se encuentran estas humedades y qué solución adoptar”, indica el director técnico de patrimonio de la diócesis de Córdoba, Miguel García Madueño.

Está previsto que la intervención, llevada a cabo por la empresa Codisa, esté completada para la festividad de San Bartolomé, el 24 de agosto, reabriendo así sus puertas nuevamente a todos los fieles.