Voy a comenzar haciendo uso de la frialdad de los datos. Los Pedroches perdió casi la mitad de su población entre los años sesenta y ochenta, acentuándose esta tendencia en los últimos 20 años a causa de su crecimiento natural negativo. Ello se refleja en el saldo de crecimiento relativo de la población registrado entre los años 1996 y 2005 que fue de –6,18%. La edad media de su población se sitúa hoy en más 45 años, aunque en Villaralto este valor es muy superior. Respecto al índice de envejecimiento, la totalidad de la comarca registra un valor de 28,14%, aunque existen contrastes dentro de la misma, ya que ocho de los 17 municipios que la conforman registran un valor por encima de la media.

Respecto al índice de senectud, la media comarcal se sitúa en un 27%, es decir que del total de efectivos mayores de 64 años en la comarca un 27 % de los mismos tiene más de 80 años de edad. Por encima incluso de esa media se sitúan Alcaracejos, Añora, Conquista, Fuente la Lancha, Pedroche, Santa Eufemia, Villanueva del Duque y Villaralto. Por otra parte, la densidad de población es de 13,9 habitantes por kilómetro cuadrado, de las menores de Andalucía.

Leyendo estos datos no hace falta ser un lince para darse cuenta de que Los Pedroches es tierra de viejos, de esos pensionistas que estos días han recibido una carta vergonzosa de la ministra Fátima Báñez, felicitándoles porque en muchísimos casos el Gobierno de España les ha subido su pensión en 1 euro al mes. Y lanzo mi pregunta: ¿No es tiempo de que ayuntamientos y emprendedores particulares cambien el chip y miren más hacia los mayores?

Cada día son más necesarias actuaciones dirigidas a los ancianos; en algunas unidades familiares la situación es dramática y estas personas cada vez están más solas y más necesitadas de atenciones, domiciliarias o fuera del hogar, de ayudas gestionariales, etcétera. Las actuaciones de los servicios sociales municipales en la actualidad en este sector de población son insuficientes y las instituciones públicas deberían derivar ciertas inversiones en infraestructuras no básicas hacia prestaciones a los mayores.

Hace unos días el Grupo de Desarrollo Rural de la comarca concedió 212.944 euros para cinco proyectos, ninguno de ellos relacionados con la mal llamada tercera edad. La iniciativa privada tampoco ha visto un futuro filón en la atención a los pensionistas. Pues es un negocio, además de un servicio a la comunidad.

Francisco Sicilia Regalón