El ciclo de la democracia sigue su curso, de momento, y tras unas nuevas elecciones municipales tocó constituirse una nueva Corporación Provincial. Y como ocurre siempre cada territorio peleó por imponer su cota de poder en la Diputación. En este reparto Los Pedroches han recibido el reintegro, es decir una delegación de las llamadas menores, confirmando su paulatina pérdida de poder político a nivel provincial.

Una vez más se ha cumplido la máxima en política de que lo que interesan son votos y no territorios y nuestra comarca, aunque ocupa una extensión geográfica importante no representa casi nada en términos demográficos en Córdoba, es decir en votos. Lejos queda el tiempo en que un presidente de la Diputación procedía de Los Pedroches y cuando por dos veces un diputado de Cultura representaba a esta zona.

Últimamente, en este reparto de poder en el sorteo nos han correspondido, como digo, premios menores; en la pasada legislatura a la representante de la comarca le dieron Servicios Sociales, una delegación importante, bien es cierto, pero no lo era tanto por la forma de gestionar la Diputación el Partido Popular, que gobernó de espaldas a los pueblos pequeños, como era su obligación, y sólo sirvió de soporte al Ayuntamiento de Córdoba. Por eso, la labor de esta delegación repercutió poco o casi nada en los municipios que más necesitaban ese apoyo, aquellos con pocos habitantes y con una tasa de población de edad avanzada importante, como sucede en Los Pedroches.

Ahora la Diputación pasa de nuevo a manos socialistas y se supone que la Institución Provincial volverá a gobernar por y para los pueblos. Pero a Los Pedroches nos han vuelto a dar un área menor y con pocas competencias, la de Medio Ambiente, que con todos los respetos que me merece la ecología, no es precisamente la que más puede contribuir al desarrollo de la comarca.

Francisco Sicilia Regalón