Escribí antes del estado de alarma, una reflexión desde mi experiencia en el supermercado. La comparto contigo con todo cariño, junto con unas preguntas de atención y consciencia para que te acompañen en estos días.

Hola,amig@, ¿Cómo estás?

Para mí, una compra más, eso sí, en un día un tanto especial, debido a la Emergencia Sanitaria en la que estamos.

Confiada en la Vida, salí, y cuando llegué al parking y ví que estaba a tope me dije: “Nieves, tranquila, respira hondo, actitud Mindfulness, compras lo que necesitas para la casa, te vas y sigues las indicaciones que se nos están dando. Respira, eso sí, respira”.

Porque de nada sirve entrar en pánico, de nada ayuda la angustia, sino para confundir: “no respiro bien, será un síntoma del coronavirus, o es ansiedad?

Eso si, precaución, responsabilidad, seguir las indicaciones por ti, por el bien común, y cuidado, cuando las emociones nos secuestran, tenemos actitudes irracionales, que ni nos ayudan, ni ayudan.

Tengo unas preguntas y pistas para ti más abajo pero antes… Quiero compartir contigo, mi observación, mientras iba haciendo la compra.

Me impactó, de verdad.

Las escaleras mecánicas, mostraban una fila de carros empujados por personas de diferentes edades, en sus caras se leía preocupación y tristeza.

De verdad, me impactó.

Al entrar y recorrer los pasillos, entre verduras, yogures… podía observar situaciones, que se han grabado en mí, y me hicieron pensar:

Padre (varón) con un carro grande en una mano, en el que dentro estaba la compra y su hija como de 3 años, con la otra mano empujaba un carrito con un bebé de meses, y así, iba sin perder ojo a los peques, mientras como podía, cogía los productos. Pensé: “cuánto me gustaría ver esta escena, sin necesidad de pasar por coronavirus…”

En otro pasillo, un señor con barba, de unos 40 años de edad, iba también con su carrito y móvil en mano, ante diferentes paquetes y marcas de leche, decía en la conversación, con su pareja, parece, un tanto inseguro: “Mi amor, ¿cojo de esta?” “No hay” “Ah si, si hay”! uf!

Algunas personas llevaban en las manos guantes blancos o azules y otras, alguna bolsa improvisada que les hacía las veces.

De fondo se escuchaba la canción de Myriam, de OT 17, “Aprender a volar, ser invisible”…

Un hombre que no hacía compra, a un lado del pasillo, con su teléfono andaba diciendo en un tono que se oía a la legua: “Con esta locura que se ha desatado… si va a haber víveres para todos” y bla bla… Yo, en mi mapa mental, imaginé que era algún encargado del propio supermercado, observando lo que ocurría.

Porque en verdad, había que abrirse paso, entre el tráfico de carros llenos de compra, como si fuera conduciendo en la Gran Vía.

Algunas personas, sonreían amablemente y decían: “pasa, pasa” había algo así como un ambiente de solidaridad, que ensanchaba mi corazón.

Observé a dos empleados que con gran compañerismo subían y bajaban grandes cajas.

Una pareja, ella y él, de cerca de 70, les vi con máscaras.

Fui a coger un producto, y cuando me di la vuelta… no estaba mi carro de compra! Entre la confusión, una persona, que se mostraba como nerviosa, se había equivocado y se lo había llevado! En seguida se dio cuenta al ver el contenido, y lo volvió a dejar.

Me llamó la atención: varios abuelitos y abuelitas comprando. Sus carros, algo más pequeños. Me venía a la mente de nuevo algo así como: “Si he de morir que sea yo” (pensando en sus hij@s o niet@s). Sea lo que sea, despertaron en mí ternura.

Y Rozalén cantaba de fondo: “Tienes en los ojos girasoles…”

Mientras, alguno le “echaba” sentido del humor, e iba con el carro “cantando” en voz alta: “Vamos vamos señoras y señores, que esto se acaba!” (refiriéndose a algunas estanterías en las que había… bastante menos producto que el habitual).

Camino hacia la caja, encontré una señora ya mayor, con carro, y muleta, y un casco, “pegada” su oreja a la radio… para no perder ni un instante de ultimas noticias. (Digo yo, que no sé qué estaba escuchando, pero de verdad es la primera vez que lo veo)…

Y algún conductor nervioso, tocando el claxon en el parking, que resonaba el doble, como si fuera a quedarse sin compra si no encontraba pronto un hueco para aparcar…

Y así, regresé a casa, pensando en compartir mi experiencia contigo. Me llevó a reflexionar. Me llevó a recordar la cotidianeidad, hoy trastocada por este imprevisto que nadie elegiríamos, esa de la que tantas veces nos quejamos y a la que hoy desearíamos volver.

Te invito a poner en práctica la “práctica” Mindfulness, -ahora que el tiempo no es una excusa-y el estilo de vida Mindfulness, ese que ayuda a vivir una vida más despierta.

Y me nace preguntarte, e invitarte a un ejercicio de atención y consciencia:

En relación de este tema que a día de hoy ocupa el centro de las noticias, nuestras calles y nuestro hogares: el coronavirus.

  • ¿Cuál es tu vivencia en este momento?
  • ¿Qué pensamientos vienen a ti?
  • ¿Cómo afrontas la situación?
  • ¿Qué emociones predominantes hay en ti?
  • ¿Cuál es tu acción?
  • ¿Qué mensaje hay para ti, ahora?

Te invito a prácticas y ejercicios que te ayuden a mantener la calma y confianza en la Vida. Lucidez en tu día a día.

Y termino compartiendo que hoy, antes de la escapada al supermercado, hablaba en una sesión de Coaching con una persona sobre las emociones: las que son coherentes con la causa que las provoca, adaptativas, y las que son tóxicas y nos secuestran, desadaptativas. Y bajando la rampa con la compra hacia mi coche, mi diálogo interno era este: “Ahora me siento triste, triste de ver a mi ciudad de MADRID, sumida también en esta preocupación y tristeza”. Creo que es coherente… simplemente, atención, a que no se convierta en tóxica. Atención a ese otro virus del pánico colectivo, que tan fácilmente se contagia. Para ello, sentido común, prevención y salud mental. Y en mi corazón, siempre, la ESPERANZA.

Te dejo con unas palabras que me han llegado en uno de los lindos mensajes que recibo:

“Mantener elevada la frecuencia del corazón, con Alegría y vitalidad, sin miedo y con confianza en el Espíritu de Vida sin olvidar la risa sanadora”

Mis mejores deseos de que estés lo mejor posible, cuídate y seguimos…

Un abrazo hondo,

Tu siempre amiga,
Nieves

Nieves Cogolludo

https://coachingparaelegir.com/

Procesos de Educación y Mejora Integral a través del Coaching, Terapia Transpersonal, Consultoría en Mindfulness y Formación. Consultoria en DISC. Profesora de Ed. Infantil y Primaria y Directora de Centros de Servicios Sociales.