El Congreso Educando en Valores, celebrado hoy en El Silo, ha sido el colofón de un proyecto que ha supuesto una recaudación solidaria de más de 9.000 euros que se han entregado al área Hematología Pediátrica delHospital Universitario Reina Sofía

La Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno patrocina el encuentro, que surge del movimiento Desde siempre y para Siempre, impulsado por María de los Ángeles Martos y por el primer teniente de alcaldeEmiliano Pozuelo a título personal

La periodista, escritora, psicóloga y deportista paralímpica española Irene Villa, un ejemplo de superación tras haber sido víctima de un atroz atentado de ETA, y el entrenador y preparador del tenista Rafael Nadal, Toni Nadal, artífice de los éxitos del número 1 del mundo, han enviado hoy un mensaje de valores, ilusión, pasión, esfuerzo, superación y educación a los más de 800 jóvenes que se han dado hoy en el Teatro El Silo de Pozoblanco para asistir al I Congreso Educando en Valores, que ha sido patrocinado por la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno. Impulsado por María de los Ángeles Martos, que quiere así homenajear a su hijo Antonio tras fallecer después de una heroica lucha contra la leucemia, y por el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Pozoblanco, Emiliano Pozuelo, a título personal, el encuentro ha sido un éxito y supone el colofón de un programa que ha conseguido recaudar, mediante la venta de pulseras solidarias, de más de 9.000 euros, que han sido entregado a la unidad de Hematología Pedriatrica  del Hospital Universitario Reina Sofía.

Irene Villa ha relatado su durísima experiencia personal desde que fue víctima de un cruel atentado de ETA que causó graves heridas a su madre y que la dejó a ella en situación crítica, con múltiples heridas y sin las dos piernas. Villa ha relatado toda su experiencia para pasar de víctima de ETA a convertirse en un icono superación. Su clavario de operaciones, rehabilitaciones, dolor y frustraciones lo ha convertido en una historia de éxito, que la ha llevado a ser madre de tres hijos y a llegar a ser deportista de elite. Irene Villa ha animado a todos los asistentes, en su gran mayoría jóvenes que no superaban los 18 años, a pensar que todo es posible, que la vida es muy larga, que hay que luchar por todos y cada uno de los objetivos. Ha invitado a los asistentes a pensar en su yo y a desechar complejos y dificultades porque “la vida es un regalo” y porque “en la palabra vida se encuentran cuatro letras que nos marcan el camino: v de valor, i de ilusión, d de determinación y a alegría”. La propia Irene Villa se asombraba del “silencio y la atención que el auditorio ha mostrado hacia mi relato”.

Por su parte, Toni Nadal, ha explicado, en un discurso más centrado en la superación vista desde la vida en la elite del deporte, que “el talento no sirve para nada si no hay constancia”. Nadal ha señalado que “con esfuerzo se puede conseguir todo, con talento solamente no”. Y ha relatado cómo Rafael Nadal, que está llamado a ser el tenista más importante de la historia, “siempre ha vivido en la lucha, desde niño, su tesón y su esfuerzo son la clave de su éxito, por encima del talento que pueda tener”. Así, ha descrito ante el auditorio juvenil que “el talento se diluye si no hay esfuerzo y ha invitado a todos a tener pasión por lo que hacen; si hay pasión hay ilusión y si hay ilusión se consigue todo”. Nadal ha señalado que es clave “marcarse objetivos y comprometerse” y ha recordado que a su sobrino, Rafael Nadal, “le gustaba más el fútbol que el tenis, pero cuando se comprometió con el tenis llevo sus metas hasta el final”.

Junto a Irene Villa y Toni Nadal, el grupo de teatro Los Mejía ha puesto en escena dos píldoras formativas en forma de representación teatral en las que han concienciado a los asistentes acerca de la importancia de valorar lo que se tiene y a buscar en nuestro  interior para encontrar el sentido de nuestras capacidades. Además, han escenificado problemas de actualidad entre los más jóvenes como el bullying, la marginación, el rechazo o el abuso de las nuevas tecnologías.

María de los Ángeles Martos y Emiliano Pozuelo han expresado su profunda satisfacción por el éxito de este encuentro, por la gran respuesta de público y por el compromiso de los jóvenes, que han contribuido a la recaudación de más de 9.000 euros en una iniciativa centrada en el reparto de unas pulseras solidarias con el motivo del evento. Por su parte, en representación de la Fundación, el presidente de Covap, Ricardo Delgado Vizcaíno, ha señalado la importancia que tiene un encuentro de estas características para formar, educar e inculcar valores a los jóvenes de la comarca. “Es muy emocionante ver este auditorio repleto para escuchar experiencias basadas en los valores y en la superación”, ha señalado.