La iniciativa está promovida por gente de la localidad y de diversos rincones de toda España, que tras haber tenido experiencia directa con las Hermanas Clarisas, quieren colaborar con ellas.

Los diversos fines que persigue son de tipo espiritual, cultural y religioso, con especial atención a la justicia social y a la cooperación internacional.

La Asociación plantea llevar a cabo un calendario de actividades durante todo el año en torno al convento y con la ayuda de las nuevas tecnologías.

Recientemente ha visto la luz la Asociación social y cultural Convento de Santa Clara de la Columna, una iniciativa propuesta por casi medio centenar de personas procedentes del propio pueblo de Belalcázar así como de otros rincones de Andalucía y de España. Esta Asociación busca apoyar a las Hermanas Clarisas de este lugar en su misión espiritual y en la preservación de este importante complejo artístico cultural, amplificando la labor hacia fuera gracias a las nuevas tecnologías. La asociación está abierta a toda persona que de una manera desinteresada quiera colaborar.

Hemos hablado con su presidente:

 

La Asociación proyecta distintas actividades enfocadas a:

  • Dar a conocer el lugar, importante foco de espiritualidad a lo largo de los siglos y que hoy sigue transformando el corazón de muchas personas a las que acoge en su casa de oración;
  • Amplificar la misión que aquí se realiza, trascendiendo los muros del convento mediante proyectos de cooperación internacional y promoción de la justicia social, dentro de los valores propios de las hermanas Clarisas y la familia franciscana
  • Conservar su centenario patrimonio.

Las iniciativas comprenden desde el apoyo en la venta de dulces artesanales que fabrican las hermanas a la realización de actividades socio-culturales para recaudar fondos, pasando por proyectos sociales para abordar situaciones cercanas de pobreza y necesidad, y proyectos de cooperación con África y América Latina u otros rincones del mundo, sin olvidar el enfoque espiritual, con la celebración de retiros y encuentros de oración.

Casi todos los que han pasado por allí y han sido acogidos por estas hermanas coinciden al hablar de lo mágico del lugar, con casi cinco siglos y medio de historia, y de profundas experiencias interiores. Por eso, para que este rico patrimonio artístico y espiritual llegue a más y más personas, ha nacido esta asociación que quiere colaborar en su conservación y puesta en valor, fomentando su conocimiento.

Sobre el Convento de Santa Clara de la Columna

En la carretera C-420, a su paso por el pueblo de Belalcázar, se encuentra la desviación que nos conduce al Convento de Santa Clara de la Columna. Este edificio, considerado uno de los más importantes de la provincia de Córdoba, en su apartado histórico-artístico, se encuentra enclavado en la Villeta de Santa Clara, que dista del núcleo urbano algo menos de un kilómetro. Creado en 1476 por doña Elvira de Zúñiga como convento de religiosos franciscanos, tras su muerte, en 1483, sus hijas Leonor e Isabel lo convirtieron en monasterio femenino, dando comienzo la presencia de la Orden de Santa Clara en el lugar.

Representa uno de los principales conjuntos conventuales de la provincia de Córdoba y, por fortuna, ha llegado hasta el presente sin grandes transformaciones, conservando sus viejas edificaciones de gótico Reyes Católicos.

El Convento, muy extenso, está constituido por numerosos patios y dependencias que dan lugar a una compleja organización. Arropada por esas construcciones se encuentra la Iglesia, de nave única con bóvedas de crucería y una estrella para el presbiterio donde figuran, aunque mutiladas, las estatuas de piedra de Cristo, la Magdalena y Santa Clara, obras notables de la escultura hispano-flamenca en Córdoba.

No menos importante que la iglesia es el claustro, que luce dos pisos de galerías abiertas, el primero con arcos carpaneles y el segundo adintelados sobre zapatas, y con bellos pretiles de primorosas labores góticas. Estas galerías del claustro aún se cubren con artesonados planos, vistosos por sus excelentes lacerías y decoración pintada. El refectorio y la escalera poseen otros interesantes artesonados.

Sobre la Orden de Santa Clara

La rama femenina de la familia franciscana es la Orden de las Clarisas, nacida en la madrugada del lunes santo de 1211, cuando la joven Clara de Asís, perteneciente a una de las familias más nobles de Asís, se fugó de casa y marchó a Santa María de la Porciúncula, donde la esperaban San Francisco y sus primeros compañeros para consagrarla al Señor. Tenía apenas 18 años y acababa de rechazar a dos pretendientes al matrimonio. Pronto se le unieron su hermana Catalina (Sor Inés, santa como ella) y otras jóvenes. Juntas se trasladaron, unos meses después, a la iglesia de San Damián, restaurada por San Francisco tres años antes.

Ese fue el germen de una Orden religiosa extendida hoy por todo el mundo con más de 800 monasterios y más de 15.000 religiosas y que tiene en la oración, la contemplación, el trabajo manual y la entrega a los más necesitados su razón de ser.