Desde 1917, los soldados licenciados, o los que estarían en caso de seguir existiendo el servicio militar obligatorio, se congregan en la ermita de la Virgen de Piedrasantas el Lunes de Pascua para, según la tradición, darle gracias a la Patrona porque todo haya ido bien.

Hoy en día, aunque el fin no es el mismo, sí que sigue manteniéndose la fiesta. Además, con el añadido que ahora también participan de ella las mujeres, como es lógico. Sólo hubo un paréntesis sin fiesta, desde 1937 hasta 1940.

Según nos cuenta la tradición, todo comenzó cuando Isabel Clara Conde Díaz, Clarilla, enamorada de su novio Manuel Pastor Regalón, Manolete El Molinero, prometió a la Virgen de Piedrasantas que si éste volvía de la Guerra de Marruecos le ofrecería una misa. Cuando Manuel regresó, la dueña de la casa donde trabajaba Isabel Clara, Francisca Gallardo, costeó la misa. Aunque, ésta no se celebró en la ermita, quizás por el estado de salud de Francisca, y sí en la capilla de la Soledad de la parroquia El Salvador.

Pero, por la tarde, los 25 soldados licenciados, los de la quinta del 13, marcharon al santuario junto a Manuel, para celebrarlo. Fueron los que por primera vez y de forma colectiva participaron de tan singular tradición.

Ahora bien, como ya vimos en su momento, si nos atenemos a la crónica publicada en “El Defensor de Córdoba” el 17 de febrero de 1917, ese año se celebró dicho agradecimiento a la Virgen de forma colectiva el 8 de febrero. De hecho, se quiso hacer en San Blas, el 3 de febrero, pero una tormenta lo impidió:

“La fiesta religiosa en acción de gracias que los soldados licenciados de Melilla y Larache habían proyectado para el 3 festividad de San Blas, en honor de nuestra excelsa Patrona de Piedrasantas, no pudo verificarse este día a causa del temporal de lluvias que lo impidió, aplazándose para el 8 de los corrientes, que tuvo revistiendo gran solemnidad y acontecimiento no esperado.

Muy temprano anunciaron las campanas la fiesta y los militares con sus vistosos uniformes recorrieron las calles y el día que amaneció espléndido fueron motivos suficientes para arrancar hacia el Santuario de nuestros amores a todo el pueblo predominando el elemento joven con sus encantos y alegría peculiar.

A las diez comenzó la función religiosa encontrándose el templo completamente lleno. Cantó la Santa Misa el coadjutor de esta parroquia D. Miguel Peñas Calvo, quien al ofertorio ocupó la Sagrada Cátedra, interpretando los sentimientos de gratitud del pueblo y soldados para su tierna y cariñosa Madre de Piedrasantas, cuya protección, desvelo y cariño visiblemente habían experimentado en el campo de batalla africano, exhortándolos a mostrarse siempre sus verdaderos hijos.

Fue tal el recogimiento y religiosa atención con que escucharon la palabra divina estos católicos fieles, que no pudieron contener los movimientos de su corazón hondamente conmovidos manifestándose en abundantes lágrimas; a la terminación se oyeron muchos vítores y aplausos a la Reina del Cielo María de Piedrasantas y con mucho fervor cantaron sus populares coplas. Después fuimos obsequiados en la mayordomía con chocolate, dulces, vinos y especiales y legítimos habanos.

Fue un día de santa alegría para todo el pueblo, que, reconocidos a los favores de su Madre María Santísima, regresaron después de mediodía satisfechos del deber cumplido.”

Además, curiosamente, por aquellos años, en el Lunes de Pascua se celebraba San Sebastián, como ya hemos contado otras veces.

Para 17pueblos, hoy es el día del centenario.

Más información sobre esta fiesta se puede encontrar en el libro “Fiestas de Pedroche: Los Piostros y Función de los Soldados“, a la venta en nuestra tienda:

En el siguiente vídeo vemos cómo se desarrolló la fiesta en el año 1994 (Vídeo Rogelio):