Héctor Sánchez, estudiante de secundaria en el IES San Roque, de Dos Torres, ha vuelto a presentar un escrito denunciando que “durante cuatro años se ha vulnerado su libertad de conciencia al tener que asistir a clase con simbología religiosa presidiendo el aula”.

Pese a que el próximo año ya no estará en ese instituto al pasar a estudiar Bachillerato en otro centro, le duele que aún sigan los crucifijos en las aulas:  «Me duele, me duele mucho que, aunque ya no vuelva a pisar ese Instituto porque mis estudios de Bachillerato los inicio en otro centro, los alumnos y alumnas del Instituto de Dos Torres sean educados con crucifijos presidiendo las aulas, sean o no creyentes de ésta o de cualquier otra religión o de ninguna. Es fundamental que los poderes públicos defiendan una escuela pública garante de los derechos de todos, para construir una sociedad más  igualitaria, y le den a la educación la laicidad, la excelencia y la igualdad, que siempre debería haber tenido y que durante cuatro años me han robado…»

Representantes de Córdoba Laica y la madre de Héctor han presentado un escrito a la Consejería y al Instituto acompañado de más de 6.100 firmas recogidas en apoyo a Héctor y sus reivindicaciones:

«PRESENTAN LAS FIRMAS recogidas en los últimos meses solicitando la retirada de los símbolos religiosos presentes aún en aulas y dependencias el IES San Roque de Dos Torres.

LE RECUERDAN que el alumno Héctor Sánchez, sus tutores y distintas asociaciones y colectivos sindicales y laicos han venido solicitando la retirada de dichos símbolos reiteradamente desde hace cuatro años, sin que haya habido ninguna respuesta del centro ni actuación que nos conste de su Delegación.

LE REITERAN los fundamentos de Derecho, a continuación expuestos, y presentados en un anterior escrito con fecha de 24 de Septiembre de 2019.

LE RUEGAN sean consecuentes con el Informe del Defensor del Pueblo, que nos consta en su poder, en el sentido de que no se trata de una competencia del Consejo Escolar, por lo que se trata de una responsabilidad de esa Dirección del centro como un aspecto de funcionamiento general del mismo, pero que en este caso afecta a derechos fundamentales de un alumno del centro, por lo que procede su inmediata intervención para subsanarlo.

LE MANIFIESTAN su asombro ante la inacción y el consentimiento de esa administración ante situaciones como esta, que atañen directamente a los derechos fundamentales, incurriendo en posible prevaricación, máxime cuando la ausencia de símbolos religiosos en los centros públicos es algo generalizado desde los años 80 del pasado siglo.

LE INSTAN a resolver sin más dilaciones esta anomalía anticonstitucional, para que los Derechos fundamentales de las futuras promociones de ese centro sean respetados desde el próximo curso escolar.»

Héctor le ha escrito la siguiente carta al Consejero de Educación y Deporte:

Durante 4 años he realizado mis estudios de Secundaria en el IES San Roque de Dos Torres (Córdoba) y, como usted ya conoce, este Instituto público tiene crucifijos presidiendo las aulas y dependencias comunes. Un centro público que debería haber sido garante de los derechos fundamentales de igualdad, libertad religiosa y aconfesionalidad del Estado recogidos en la Constitución y de la educación laica establecida en el Estatuto de Autonomía Andaluz y que, en vez de eso, ha preferido mantener símbolos propios de escuelas confesionales de otros tiempos en aulas de un centro público, por encima de cualquier cosa, por encima de los derechos fundamentales de todos nosotros, por encima de nuestra educación, por encima del bien común…

Y alguien como yo ha tenido que levantarse para defender mis derechos y dar voz a mis compañeras y compañeros, presentes y futuros, para decir alto y claro que todos tenemos los mismos derechos, que hay que cumplir la Ley, que cada uno tiene la libertad de elegir su religión o filosofía de vida y que el Estado debe abstenerse y mantenerse al margen de estas creencias y prácticas personales.

Me duele, me duele mucho que, aunque ya no vuelva a pisar ese Instituto porque mis estudios de Bachillerato los inicio en otro centro, los alumnos y alumnas del Instituto de Dos Torres sean educados con crucifijos presidiendo las aulas, sean o no creyentes de ésta o de cualquier otra religión o de ninguna. Es fundamental que los poderes públicos defiendan una escuela pública garante de los derechos de todos, para construir una sociedad más igualitaria, y le den a la educación la laicidad, la excelencia y la igualdad, que siempre debería haber tenido y que durante cuatro años me han robado…

Si algo nos ha enseñado la situación de pandemia que hemos vivido, es que lo público es fundamental. A la sanidad pública, la educación pública, la investigación pública,… hay que darles prioridad absoluta. No hay que volver a la anterior normalidad, hay que buscar nuevas maneras de vivir en sociedad, pero lo que está claro es que los simbolos religiosos de todos los colegios e institutos públicos deberían retirarse, porque eso es una anormalidad, antes y ahora.

Por eso, le vuelvo a SOLICITAR que dé las instrucciones necesarias para la RETIRADA DE LA SIMBOLOGÍA RELIGIOSA DEL IES SAN ROQUE, se lo pido yo, los MÁS DE 6.000 FIRMANTES que acompañan a este escrito y los sindicatos USTEA, CGT, CCO, UGT y Sindicato de Estudiantes, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, Redes Cristianas, Europa Laica y todas sus organizaciones en territorio español, la Plataforma de la Educación Pública en Cataluña (MUCE), la European Humanist Federation y otras muchas instituciones que han mostrado su apoyo a lo largo de todo este tiempo.

Hágalo por nosotros, los jóvenes, por todo lo dicho y, sobre todo, por SENTIDO COMÚN.

Haciendo clic aquí se puede acceder al escrito que acompaña a las firmas entregadas, y haciendo clic aquí se puede leer un resumen de la lucha que ha ido teniendo Héctor.