En mi corta experiencia en política local y haciendo un pequeño ejercicio de reflexión y memoria he llegado a la conclusión que son 3 los factores o variables que definen a un político o política, como ya he mencionado en el título son, no necesariamente por este orden: protagonismo, interés económico y el más puro y romántico, la vocación.

Si usáramos el 100% como la suma de las 3 variables podríamos obtener si un político lo es porque le guste ser el protagonista, por puro interés económico o, por que le gusta y cree que deben existir personas que gestionen lo público con la prioridad de servir a sus vecinos y vecinas.

Si quieres saber qué tipo de político/a serías, intenta hacer un ejercicio de autoconocimiento y dale un porcentaje a cada una de las 3 variables respondiendo a unas simples preguntas; ¿serías concejal sin cobrar? ¿Entrarías en política si no tuvieras el ofrecimiento de una mejora laboral? ¿Formarías parte de un grupo político donde fueras, digamos, un soldado raso?

Si has contestado sí a las tres preguntas, para mí, tienes un 100% de posibilidad de ser un político vocacional y vivirás la vida política con gusto, conociendo los pormenores del día a día de tu localidad.

Mi opinión es que en política debe primar la vocación, que a su vez es lo más difícil de hacer visible, ya que requiere de más tiempo que la demostración de las otras dos variables. Para demostrar que estás en política por protagonismo sólo necesitas estar metiendo cabeza en todas las fotos y lugares aunque no te hayan invitado, ni hayas tenido nada que ver con la organización del evento o acto y no haber mostrado previamente algo de interés civil, es decir, cuando no eras político/a. Para demostrar que tu principal opción es el interés (económico/laboral)  necesitas algo más de tiempo que para la opción del protagonismo, pero queda demostrada cuando, mientras cobras estás súper implicado pero si por lo que sea dejas de hacerlo, desapareces del mapa, o cuando al conseguir un puesto de trabajo para ti o para un familiar pasas a ser un “borrego” que dice sí a todo lo que propone el partido en cuestión.

Estoy convencido de que el romanticismo existe, poner la vocación por delante de todo lo demás, pero también estoy convencido que no existe un político que cubra su 100% con tan sólo una de las 3 variables. Creo que el trabajo político supone, ya de por sí, obtener protagonismo y que, quien dedica muchas horas efectivas a la política debe ver remunerado de alguna manera el tiempo que dedica a dicha labor.

Seguro que te vienen a la cabeza algunos nombres, pero ¿qué tipo de perfil nos interesaría más?

Antonio López Pozuelo