En 17pueblos hablamos periódicamente de la Torre Parroquial de Pedroche con motivo del 500 aniversario del inicio de la construcción.

Hoy nos hemos acordado de aquella higuera que tan simpática parecía al crecer en medio de la torre, pero que tanto daño produjo. La vemos en la siguiente fotografía:

La higuera se eliminó completamente en 1947, aunque, ya en 1920 se hablaba de ella. El pozoalbense Ernesto García Rodríguez, Maestro Nacional, escribió sobre ella en el periódico “La Defensa”:

En la parte de la torre que mira al sur y a unos 35 metros de altura, crece lozana una frondosa higuera que no ha podido ser extirpada a pesar de los esfuerzos y hábiles procedimientos empleados contra ella.

Esta higuera simbólica debiera figurar en los blasones de la simpática villa matriz; en su escudo de armas, al lado del castillo de oro en campo rojo; más que por sus años, por su fortaleza y su tenacidad, que amenaza derrumbar la orgullosa torre pedrocheña.

El problema fue que su existencia provocó una importante grieta de unos 10 cm de abertura en el segundo cuerpo de la torre. Así lo indica José Ignacio Pérez Peinado (Cronista oficial) en su tesis doctoral, donde también nos informamos de cuándo fue eliminada:

La higuera se extirpa en 1947 y en 1974 Juan de la Fuente Escribano junto con José Ignacio Pérez Peinado, con gran arrojo, logran reponer las piedras y barandas que, desconcertadas, amenazaban caer sobre la casa parroquial.

Anteriormente, Alfonso Ranchal Cobos, también Cronista oficial, escribió en 1968 en la revista Omeya sobre ella y sobre las grietas que provocó.

Hasta hace pocos años, al final de su segundo cuerpo, ha existido una higuera bastante corpulenta y frondosa, que varias veces se intentó destruir en sus raíces con aplicación de ácidos fuertes en ellas, sin que se consiguiera su finalidad. Cuando menos se esperaba, se secó sin causa inmediata que lo justificara, después de muchos años de ornato en aquellas alturas.

Se cree que debido a sus gruesas raíces se abrieron una grietas o rajas de alguna importancia en los muros Sur y Oeste de los dos primeros cuerpos, sin que hoy puedan considerarse peligrosas, pero no obstante sería muy conveniente se le prestara alguna atención a los desperfectos que los agentes atmosféricos la han causado tanto en los muros como en las cornisas y otro adornos que la enriquecen.

En la siguiente fotografía, que acompañaba al artículo de Ranchal Cobos, se aprecia el deterioro creado por las raíces de la higuera:

Fue en la importante restauración que sufrió la Torre en 1995 y 1996, gracias a una ayuda de la Junta de Andalucía de unos 100 millones de pesetas, cuando ya se selló la grieta. Hasta hoy.

La higuera y la grieta