Sirva este artículo primeramente para reconocer el gran trabajo que realiza un cuerpo de seguridad como la Guardia Civil y además dejar claro el pensamiento que en la vida más vale prevenir que curar. Pero lo ocurrido el pasado domingo en plena dehesa de Los Pedroches fue digno de una película de Hollywood.

El domingo pasado a las 18:30 horas se jugaba la final de la Copa Diputación Senior en el Nuevo Estadio Municipal de Villanueva de Córdoba entre el Club Deportivo Dos Torres y el Cerro Muriano, hasta ahí lo normal dos equipos pequeños que se juegan el prestigio de ganar un título ante sus aficionados que en mayor o menos medida se desplazan a un campo neutral, pero el giro del guión en lo extradeportivo se había fraguado días atrás.

Según fuentes de la Benemérita, a comienzos de la semana en un foro de Internet se habían producido ciertos cruces de comentarios en los que las aficiones de ambos equipos supuestamente se citaban para pegarse, decimos supuestamente porque al menos en Dos Torres nadie sabe ni ha visto los famosos comentarios. Para los que estamos en este mundo del fútbol toda esta historia resultaba demasiado sorprendente, era impensable que pudiese producirse algo así entre aficiones.

En Dos Torres se recibieron noticias de la movida la mañana del sábado, pero hasta el mismo domingo no se fue consciente del tamaño del asunto. Eran las 17:15 horas cuando la expedición de Club Deportivo Dos Torres se dirigía hacia Villanueva de Córdoba en 4 coches particulares, y en el cruce del Santuario de la Virgen de Luna seis guardias civiles pararon a los vehículos y bajaron al presidente del club con el que dialogaron contándole las razones del control. Un rato antes habían hecho lo propio con la expedición del Cerro Muriano y dialogaron con su presidente. El capitán que estaba al mando del control estaba meridianamente informado de ambos clubes, incluso conocía los resultados de los partidos entre ambos equipos en la competición liguera.

Sobre las 17:45 horas, el autobús de aficionados del Club Deportivo Dos Torres fue parado en ese mismo lugar y registrado, suponemos que para comprobar que los aficionados no llevaban ningún tipo de arma u objeto violento que pudiese provocar algún tipo de altercado. Lo mismo hicieron los agentes con otro autobús procedente de Cerro Muriano que pasó por el mismo lugar.

Durante un rato los agentes de la Guardia Civil pararon a todos los vehículos que circulaban entre Pozoblanco y Villanueva de Córdoba preguntando si se dirigían al fútbol y apuntando todas las matrículas de los mismos. El dispositivo estaba muy bien estudiado, incluso otra patrulla más de la Guardia Civil más la Policía Local Jarota estaban apostados en el cruce con la carretera de Pedroche por si alguien desde Dos Torres viajaba por ahí hacia Villanueva de Córdoba.

Una vez llegadas las expediciones al estadio, otra pareja más de la Guardia Civil custodiaba las puertas de entrada. El partido dio comienzo y unos 11 guardias civiles repartidos por la grada vigilaron desde el minuto 1 al 90 a unas aficiones que jamás han provocado problema ninguno y que el domingo tuvieron un comportamiento ejemplar, unas aficiones que se vieron envueltas en una historia sorprendente digna del mejor guión para una película de acción.

Jesús Ángel Sánchez Fernández.