¿Fiestas y costumbres en Los Pedroches? Mostramos las que describía Alfredo Gil Muñiz, en un trabajo de 1925 titulado “El Valle de los Pedroches”.

Costumbres típicas

En Pozoblanco se conserva la costumbre de encender candelas las vísperas de San Isidro, de la Cruz de Mayo y de la Candelaria.

El día antes de la feria, 23 de Septiembre y las vísperas de los santos que tienen cofradia o hermandad, suelen quemar un corcho después de rezar en medio de la plaza de la Iglesia y mientras que el corcho arde redobla el tambor y saltan los muchachos encima de la candela.

El día del sábado santo por la mañana cuelgan un muñeco que visten de mamarracho con un puchero lleno de sal por cabeza y en el momento del toque de gloria, el muñeco que es del tamaño natural de un hombre, estando colgado de una soga que cruza la calle de doblado a doblado, acuden los mozos amigos de las mozas que han hecho el muñeco (al que llaman Judas) y durante largo rato disparan sus escopetas hasta que el Judas arde y cae crujiendo por la sal que derrama el puchero que tiene por cabeza, haciendo corro mozos y mozas, bailando y cantando hasta el medio día. Las coplas del corro son las mismas que la de los cantos domingueros, notables por su música sentimental como por la letra de romanza.

Fiestas de carácter religioso

En general se observa en todo el Valle un gran espíritu religioso y una gran moralidad en las costumbres.

Pozoblanco y Villanueva de Córdoba rinden culto a la Virgen de Luna. Según conjeturas dicha imagen fué hallada por un vaquero de Pedroche, en el siglo XV, en la proximidad del pozo junto al cual se ha levantado el santuario donde se venera en la dehesa de la Jara. Dista catorce kilómetros de Pozoblanco y diez de Villanueva de Córdoba.

Cuenta la tradición que puesto de acuerdo Pedroche, Pozoblanco y Villanueva convinieron en que la imagen permaneciera una cuarta parte del año en cada uno y la cuarta parte restante en su santuario, perdiendo este derecho, aquel pueblo que no se presentara en la fecha acordada; tal cosa le ocurrió a Pedroche por cuyo motivo perdió su derecho; sin embargo contrastando esta tradición es raro que una señora de Pedroche elevara la ermita donándosela al Ayuntamiento y que éste lo hizo a su vez al Ayuntamiento de Pozoblanco; por otra parte, Pedroche rinde culto desde antaño a la Virgen de Piedra Santa.

El domingo que precede al Carnaval es trasladada la Virgen a Pozoblanco permaneciendo hasta el primer día de la Pascua de Pentecostés que es devuelta a su santuario; al siguiente día es llevada a Villanueva permaneciendo hasta los ocho días posteriores a la Virgen del Rosario en el mes de Octubre.

El camarín de la Virgen fué construido a expensas de Pozoblanco.

En ambas poblaciones existe la Hermandad de la Virgen, usando en tiempo los cofrades durante las fiestas un traje típico, que hoy casi ha desaparecido, usando aún la escopeta con la que hacen salvas en honor de su titular.

El día de la entrada de la Virgen en Pozoblanco o Villanueva es un día de fiesta grande; por la mañana una muchedumbre heterogénea, empleando toda clase de vehículos, marchan en romería a la ermita, donde después de la fiesta religiosa, bailan y se divierte la gente joven, confraternizando los cofrades de Pozoblanco y Villanueva y por la tarde es conducida a la población de turno en medio de general regocijo; la entrada es alegre y la ida, el último del plazo prefijado, es bien triste, oyéndose exclamaciones como estas: ¡Hasta el año que viene! ¡Quién te volverá a ver!…

Entre las fiestas o costumbres típicas que se conservan en Viso de los Pedroches figura la Hermandad de la Aurora que tiene por objeto despertar a los vecinos para la misa de la Aurora los domingos y días festivos, formando dos grupos que recorren todo el pueblo con tambor y resonantes platillos cantando o rezando en las diversas puertas de los individuos que así lo soliciten mediante el pago de la ínfima cuota de 0’25 céntimos mensuales. Esta costumbre aunque algo desvirtuada, debe datar de los tiempos de la Reconquista en que se costumbraba a pasar las veladas rezando el Santo Rosario entre los guardias o centinelas que defendían los pueblos cristianos.

También es típica la Pascua llamada de los hornazos, o sea de Resurrección, en que se acostumbra a salir al campo y comerse los hornazos, especie de tortas con huevos duros y azúcar.

Pedroche celebra el 8 de Septiembre su fiesta en honor de la Virgen de Piedra Santa, a cuya ermita situada a 2 kilómetros acude en romería el vecindario, romería en forma de cabalgata a la que llaman piastras. Cerca de la ermita está la hospedería de regular capacidad donde antiguamente se reunían los Diputados y Concejales de las siete villas para tratar los asuntos comunes a las mismas.

Otra fiesta religiosa digna de mencionarse es la de la Virgen del Rosario, para conmemorar la batalla de Lepanto.

En las proximidades de Villanueva del Duque hay una modesta ermita donde se venera la imagen de la Virgen de Guía, a cuyo culto tienen derecho los pueblos de Alcaracejos, Dos Torres, Villanueva del Duque, Fuente la Lancha e Hinojosa del Duque. En Alcaracejos y en las otras villas existe una cofradía que tiene la obligación bajo pérdida de derechos de ir en procesión a sacar la imagen de la ermita.

Estas cofradías usan un traje típico y escopeta con las que hacen salvas. En Alcaracejos la noche antes de la procesión el capitán de la cofradía tiene obligación de velar para que los hermanos tomen en su casa las libaciones que tengan por conveniente, para lo cual se provee de algunos pellejos de vino.

Una de las romerías más concurridas de Hinojosa era la que se celebraba en honor de la Virgen de la Antigua a dos leguas de la población, junto a la vía romana de la Bética a Meritense.

Cantos y bailes

Quien visita Pozoblanco en tiempo de cuaresma observa unas rondas que llaman los muñiores cantando la pasión.

El fandanguillo serrano y la jota son los cantos más generalizados en la comarca.

Los mozos de Añora suelen cantar algunas coplas delante de la casa de las novias después de la boda; copiamos algunas por vía de curiosidad:

Compañero, has de mirarte
en ese espejo de perlas
que te la dieron sus padres
pa toda una vida eterna.

Compañero, nunca olvides
a la que el pecho te dió,
la que enjugó tus pañales,
la que el sustento te dió.

Esa es tu querida madre.
El título de doncella
esta noche lo has perdido
y mañana te dirán…
esposa de tu marido.

Durante la boda se celebran los bailes de candil, donde se baila jota al son de la guitarra y de los palillos que tocan mozas y mozos con los dedos. Esta jota es una danza muy antigua que consiste en mover el cuerpo y las piernas acompasadamente, cuando suena la guitarra y en dar grandes saltos, contorsiones y cambios bruscos cuando suena la copla. Esta es de jota o de fandanguillo y se suelen cantar tantas como parejas. Estas parejas al terminar cada copla hacen la cadena, cambiando los mozos de pareja.

 


[Foto de cabecera: Pedroche]

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