El presidente de la Real Federación Andaluza de Fútbol, Eduardo Herrera, ha anunciado hoy que, tras ocupar el cargo 33 años ininterrumpidamente ha decidido, por motivos meramente personales, que es el momento de su relevo, de dar un paso a un lado.

Entiende que son momentos de cambio, tanto en el fútbol andaluz como en el nacional, y que ha llegado la hora de que una nueva generación le sustituya y comience un nuevo ciclo en el trabajo federativo.

Tras esta decisión, el vicepresidente primero de la RFAF, Pablo Lozano, de Pozoblanco, ocupará la Presidencia hasta la celebración de nuevas elecciones.