Cati Escribano, de Villanueva de Córdoba, nos deja su opinión sobre la atención que las instituciones le presta a nuestras carreteras.

En especial, nos habla de la carretera CO-6101, que une Villanueva de Córdoba con Pedroche, y de la que ninguna institución se hace cargo. Según vemos en una de las fotografías que mostramos, se le denomina “Camino Rural” y no se puede circular a más de 60. El firme es bueno, pero tiene importantes síntomas de dejadez que pueden derivar en un gran peligro para sus usuarios.

No es fácil entender por parte de los ciudadanos, que nada tenemos que ver con la política ni con las decisiones institucionales, que se sigan manteniendo tantas delegaciones, subdelegaciones, directores, consejerías, etc. Despachos y despachos llenos de políticos y empleados públicos en todas las secciones de Urbanismo, Sanidad, Bienestar, Cultura, Deportes, Educación, … para luego siempre llegar a la misma conclusión de que no pueden hacer ni realizar ningún proyecto por que no hay dinero público. ¿Eh? Entonces… ¿me explican por qué se mantienen esos empleos con dinero público que tenemos que pagar los contribuyentes, si ustedes no tienen dinero que gestionar?

Un claro ejemplo esté en las carreteras de nuestra comarca. En los últimos años han sido pocas y “malas”, o “parciales”, las inversiones que se han hecho en nuestra zona, contando con que las reivindicaciones de nuestros alcaldes y ciudadanos siempre han ido dirigidas para una mejora de las vías de comunicación.

Y por otra parte, está la incertidumbre y duda de a qué departamento público le corresponde el arreglo de esa carretera. Un claro ejemplo es la carretera que une Pedroche y Villanueva de Córdoba, llamada carretera de “nadie” por que ninguna institución pública quiere hacerse cargo de su arreglo, siendo la única vía de comunicación directa entre la capital de las Siete Villas y una de las localidades más pobladas de los Pedroches.

Les invito a que transiten por esta carretera y comprueben cómo las retamas (que, por cierto, deben de ser plantas duras, porque ni en todo el verano se han secado, ni incluso ahora con la falta de lluvias) ocupan parte de la calzada ya estrecha y dejan sin visibilidad las señales de tráfico, y cómo el asfalto se va desprendiendo de los laterales comiéndose la carretera, sobre todo a su paso por los puentes.

Una situación que se mantiene desde hace tiempo y donde algunos años se ha desbrozado parte del matorral y poco más. Así sigue, sin que ninguna institución se haga cargo de ella y sin poder pedir ni explicación porque no se sabe a quién pertenece ese “camino rural” que hicieron llamar así para evitar responsabilidades.

Otra situación parecida esta ocurriendo en carreteras consideradas como “puntos negros” por su gran siniestralidad, por ejemplo el caso del tramo Villanueva de Córdoba – Cardeña. Una carretera que cuenta con un par de curvas peligrosas y que en vez de invertir en quitarlas, ahora se ha puesto un cartel anunciador de radar para controlar la velocidad. Me parece muy bien para controlar el exceso de velocidad, pero me pregunto si lo que se recaude en multas se invertirá en arreglar ese tramo peligroso y evitar así más accidentes y muertes.

¿Alguien me lo explica?

Cati Escribano Muñoz
Locutora de Radio Luna Ser

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche

Carretera Villanueva de Córdoba - Pedroche