El pasado viernes, 22 de noviembre, se celebró en el Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo un acto de homenaje a Fray Miguel de Medina, franciscano nacido en 1489 en Belalcázar.

Fray Miguel de Medina fue doctor en Teología por el Colegio Universitario de Santa Catalina de Toledo, autor de varias obras ecuménicas de referencia y por cuya destacada participación en el Concilio de Trento, al que fue enviado por el rey Felipe II en 1562, el Papa Pio IV le concedió jubileo a la parroquia de Santiago el Mayor de Belalcázar –en virtud del cual se alcanzan las mismas indulgencias y gracia espiritual que durante el Año Santo se obtiene en Roma–.

Al acto, organizado por la Asociación Cultural de Historia y Arqueología Turdulia Belalcazarensis, asistieron distinguidas autoridades eclesiásticas, civiles y académicas, así como un nutrido grupo de belalcazareños entre los que se encontraban algunos familiares del homenajeado.

Según se informa desde la asociación, “con la celebración de este evento y la colocación de un azulejo conmemorativo se ha reforzado el lazo indisoluble entre la ciudad de Toledo y la villa de Belalcázar, a la vez que se ha colaborado a difundir la imagen cultural y monumental de Belalcázar y de Los Pedroches fuera de nuestra provincia, siendo ahora visible a todos aquellos turistas de Toledo que visiten tan emblemático y popular monumento, referencia turística de la ciudad”.

Detalle del azulejo conmemorativo que ahora preside la entrada de visitantes del monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo