Reproducimos la valoración dejada en el libro “Espíritus de origen desconocido”, del autor jarote Juan Ferrero, por la importancia de su contenido.

No fue hasta hace poco, cuanto tuve el placer de que cayera en mis manos el libro “ Espíritus de origen desconocido” editado en 2013.

Tengo que decir, que yo no soy crítica literaria ni pretendo serlo, simplemente me limitaré a comentar lo que este libro me ha trasmitido, y podría transmitir a otras personas que como yo, quieran acercarse a sus líneas.

Pienso, que un libro sea del género que sea, tan sólo son hojas de papel con escritos que, si no llegan a ser leídos, son seres inertes, pero con el poder de que cuando alguien los toma en sus manos y los lee, como por arte de magia, cobran vida, y así, una y otra vez, en cada lectura.

Pues bien, la capacidad de este autor hace actualizar este material con guante blanco, sometido a una mano, guiado por una sombra que introduce cambios interesantes sobre un texto que descongela lo inmaterial, creando una balsa de preguntas constantes.

Aquí el pensamiento racional abre una panorámica de posibilidades, con relatos que guiarán al lector hacia una irrealidad especular, capaz de cuestionar su propio inconsciente.

Juan Ferrero consigue con maestría en sus narraciones una gran “mise en abyme” en relatos como “ Cruces de piedra”, “ Espíritus de origen desconocido”, e incluso en el fragmento que aparece al inicio del libro; habremos de seguir un hilo conductor con notables ráfagas de talento.

En cuanto a los aspectos técnicos de la edición, hay un acierto en la portada donde aparece una cerradura, que para mi, es una puerta abierta para asomarse a otros mundos, un ojo que todo lo ve, creando una invitación con una llave de lujo hacia una ubicación a tiempo real.

A veces, Ferrero, también acaricia la tez del paisaje de los Pedroches, con una bella reminiscencia que te hace sumergir a la vez, dentro de una bola de cristal, creando un sueño y una extraña sensación en permanente e inquietante novedad, un sueño más real incluso, que el de la vigilia, donde quizá hallemos respuestas a un sinfín de preguntas. Un mundo más creativo, más autentico y lleno de vida.

En definitiva, Juan Ferrero, tanto cuando describe como cuando narra, crea una mella de tal hondura e intensidad, que abre unas puertas de par en par a un mundo desconocido.

¿Habrá una forma más original de cruzar esas puertas provocando la comunicación?.

Araceli Fernández León.