¿El trabajo en Los Pedroches? Mostramos como lo describía Alfredo Gil Muñiz, en un trabajo de 1925 titulado “El Valle de los Pedroches”.

Agricultura.— Cultivos dominantes

La agricultura es la ocupación principal de los habitantes de esta región.

La región campiñera o labrantía es llana y escasa en tierra vegetal; se siembra cebada, a excepción de los ruedos (las tierras que rodean a las distintas ciudades y villas de la comarca) donde se dá el trigo y algunas hortalizas, escaseando el agua.

Se cultiva también avena, garbanzos y vid.

La plantación de viñas va aumentando de día en día en algunos lugares, aunque es atacada por el oidium y la filoxera. En otro tiempo, Torrecampo tuvo una gran riqueza vitícola, como lo prueban sus privilegios y ordenanzas, conservándose muchas tinajas y vasijas donde guardaban el vino.

La Jara se siembra de cebada y trigo, diciéndose de esta tierra que produce cuatro cosechas al año: sementera, pastos, montanera y tala.

La sierra está plantada de olivares que dan abundante fruto. La fanega de aceituna suele dar una arroba de aceite de buena calidad y con poca acidez. Abundan también los almendros, nogales, higueras, perales, melocotoneros, guindos y cerezos.

La sierrezuela (zona de transición) tiene escasa tierra vegetal, no mereciendo ser cultivada.

Hay un pueblo que es El Guijo que casi ha perdido su agricultura, reduciéndose a la décima parte de lo que era, a consecuencia de que este pueblo tenía un condominio con el Marqués de la Torrecilla que consistía en disfrutar gratuitamente los pastos de unas 4.000 hectáreas de terreno desde el 15 de Abril de cada año hasta el 29 de Septiembre del mismo y el fruto de bellota de dicho terreno. El año 1890 el Marqués redimió el censo o condominio y quedó la villa sin sus derechos, que estaban determinados en escritura de concordia, entablándose un pleito que fué fallado en dos instancias en favor del pueblo, pero en el Tribunal Supremo lo fué en favor del Marqués quedando este pueblo sin propiedad y sin medios de vida.

Propiedades colectivas.- Sociedades de labradores

La dehesa boyal de Pozoblanco tiene 1.252 fanegas y su aprovechamiento comunal es de los vecinos de la ciudad que la siembran, en muchos y pequeños lotes llamados decenarios en número de 308, para cereales; dichos lotes deben ser adjudicados por sorteo entre los vecinos pobres.

Los pastos de esta dehesa, que además de las fanegas de pastos tiene 1.216 de labor, se venden en pública subasta en grandes lotes o porciones.

La dehesa va perdiendo en valor por no ser abonada ni siquiera por el sistema de majadeo, pues los ganados que se comen los pastos, pernoctan en las fincas del ganadero.

Hinojosa del Duque tiene la dehesa del Espíritu Santo, que es del municipio con 841 hectáreas.

Fuente la Lancha posee una dehesa del Estado.

Pedroche tiene una del Ayuntamiento, de 1.780 hectáreas que se reparte todos los años por mitad entre los vecinos para que la siembren y dónde además por un precio muy módico (unas 5 pesetas) todos los vecinos tienen derecho a engordar la matanza durante la montanera.

Villanueva de Córdoba posee como bienes de Propios las dehesas Navalengua y Pañamartos.

Las siete villas de los Pedroches tenían mancomunadamente las de la Jara, Ruices y Navas del Emperador, hasta que en 4 de Mayo de 1836 se dividieron dándose a cada villa la parte que le pertenecía atendiendo al censo de población.

Constaban dichas dehesas de 47 quintos, 25.000 fanegas y 1.625,000 encinas.

La dehesa de la Concordia que perteneció a Obejo fué incorporada en el primer tercio del siglo XIX al término común de las villas de los Pedroches. Esta dehesa está hoy transformada merced al trabajo de los vecinos de las siete villas que han convertido en ricas propiedades lo que fué terreno baldío; el año 1869 fué considerada como propiedad legítima de cada vecino la parte que había cultivado.

Hay una sociedad de Labradores. en Hinojosa del Duque y varios Sindicatos agrarios en distintas localidades.

Propietarios, arrendatarios, aparceros y medieros. Método de cultivar la tierra

Cultiva el propietario, pero por existir muchos quintos (fincas) de hacendados forasteros, puede asegurarse que el cultivo del arrendatario es mayor, dominando la pequeña propiedad.

En Hinojosa los arriendos suelen hacerse por un periodo de cinco años. En el arrendamiento de cortijos le limitan al arrendatario el número de fanegas que puede sembrar, dejando el resto para pasto del ganado, El precio del arriendo varía bastante según la calidad de la tierra; en los ruedos la fanega vale de 75 a 100 pesetas, mientras que en los cortijos viene resultando de 25 a 50.

Hay muchos arrendatarios que son aparceros.

El propietario del ganado lo dá al aparcero por un año; al finalizar éste, reparten la lana, crías, etc. a medias; si hay pérdida de cabezas la raponen de las crías, en cuyo caso no pierde más que la participación que tiene en éstas. Cuando la pérdida es total participan los dos por igual.

Algunas veces cuando los labradores venden alguna partida de grano o aceite la miden personas dedicadas a este ejercicio, aunque a la vez sean, por ejemplo, taberneros, por cuyo trabajo les abona el comprador veinticinco céntimos por cada dos fanegas o arrobas.

Los métodos de cultivar las tierras son los primitivos, si bien se van modernizando algo con el uso de la maquinaria agrícola.

El barbecho se practica por existir en los quintos diversas parcelas dedicadas al cultivo, las cuales van alternando; aprovechan el descanso de la tierra para el majadeo, único sistema de abono que se ha venido empleando, si bien hace varios años están ensayando con muy buenos resultados los abonos químicos.

Jornaleros

Los jornaleros suelen contratarse en las casas de labor por años en unas partes y en otras por las temporadas de recolección, siendo general costumbre el darles de comer. En otros sitios se ajustan diariamente y la comida es por su cuenta.

El precio del jornal varía según la clase de trabajo y la época; en el invierno oscila entre 3 y 4 pesetas; los trabajos de siega de 8 a 10 y los de trilla y limpia de 3’50 a 4. En Añora ganan 2’50 a seco y 1’50 mantenido.

La duración de la jornada es de sol a sol pero nunca llega a más de 8 horas de trabajo útil en ninguna de las labores agrícolas.

La jornada de los pastores puede decirse que dura todo el día y su retribución es corta; los de Conquista, por ejemplo, ganan unos 75 céntimos diario y comida, que consiste en cuatro panes, un poco de aceite y a veces un poco de tocino.

La alimentación del jornalero es la siguiente: por la mañana migas y algún torrezno, al mediodia gazpacho, aceitunas, torrezno o morcilla y por la noche cocido.

La mujer toma parte muy activa en las labores agrícolas en muchas localidades del Valle.

No existe la prestación personal empleándose este medio de contribución en lo que respecta al aseo y ornato de las calles de los pueblos donde cada vecino debe asear la parte correspondiente a su casa.

Se dedican pocas personas al servicio doméstico. Los salarios son de diez pesetas mensuales más el fereo (regalo de feria) y el aguinaldo por Navidad.

Préstamos

Escasean los prestamistas, así es que a dichos menesteres atienden varias sociedades como los Sindicatos Católicos Agrarios de Pozoblanco, Hinojosa y Villanueva de Córdoba, que prestan a sus socios mediante un interés del 6%.

Son dignos de encomio los Pósitos de Villanueva de Córdoba y Conquista; aquel tiene un fondo de más de 130.000 pesetas y los préstamos de quinientas a mil pesetas se dan con sólo un simple fiador y más cantidad por fianza, al 6%; el de Conquista está en manos de una Junta Administrativa que reparte sus fondos equitativamente lo mismo entre ricos que pobres.

La ganadería

Es abundante, principalmente el ganado lanar y porcino.

Se siembran forrajes aunque no se emplean sino en las bestias de tiro y carga, se suele usar la cebada y la remolacha. En las dehesas abundan los pastos espontáneos de aprovechamiento comunal e individual.

En Alcaracejos para el aprovechamiento de los pastos naturales se asociaban los dueños de un predio y formaban un lote, adjudicándose por subasta al mejor postor, que tenía derecho al aprovechamiento del pasto durante un año o parte de él.

El ganado lanar se lleva a invernar a lugares apropiados, especialmente a la campiña cordobesa. Por los caminos de cordel trashuma mucho ganado de León y de Castilla que pasa hacía los invernaderos de las campiñas sevillana y cordobesa.

El esquilo se hace en los meses de Abril y Mayo vendiéndose la lana a corredores de las grandes fábricas catalanas y de Béjar. Mucha de ella se manufactura en Pozoblanco.

Es digno de tenerse en cuenta que por tradición se conserva la comunidad de aprovechamiento de la bellota sobrante de la montanera o sea la que queda después que están los cerdos gordos, pasando los flacos de una finca a otra para aprovechar la bellota que encuentra; he aquí un caso de derecho consuetidinario.

Se exportan gran cantidad de cerdos cebados que se suelen comprar flacos en Extremadura. También se exportan corderos que son de gran estimación.

Las pieles del ganado lanar se aprovechan para zaleas y zamarras y las del ganado cabrío en envases para aceite y vino.

Los cuernos se utilizan en mangos de navaja y hasta hace poco en cucharas propias para el campo.

Los quesos son exquisitos, sobre todo los de Añora y su fabricación es escasa en relación con la demanda que se hace de este producto. Son acaparados
para venderlos después como manchegos.

La apicultura tiene poca importancia, pues si bien produce la miel necesaria para el consumo no ocurre así con la cera que se importa en grandes cantidades.

Poco estímulo parece que tienen los ganaderos en la selección y forma de hacer cruzamientos.

Las crías del ganado lanar se venden para los mataderos de Madrid y Linares.

El ganado se encierra en cobertizos, en establos y corrales hechos de madera unas veces y otras con redes de esparto.

Se crían aves de corral, siendo muchísimos los huevos que se exportan.

Industrias

La industria típica y tradicional de Pozoblanco es la fabricación de tejidos de lana y de mezcla de lana, algodón y borra.

Hubo un tiempo en que Pozoblanco estaba exento de dar mozos al servicio militar porque la población, casi por completo, se dedicaba a la fabricación de los célebres paños veinticuaternos de que se hacían las casacas para el Ejército. También se fabricaban mantas y otros tejidos de algodón tales como cintas, ceñidores, reflejos y costales.

En la actualidad aunque amenguó en mucho el comercio de la bayeta, que tanto enriqueció a Pozoblanco, se siguen fabricando con nuevos procedimientos que la moderna maquinaria facilita. Así mismo se fabrican tejidos propios para trajes de caballeros y para señoras, mantas de cama, de viaje y otros productos tejidos con lana o de mezcla, que se están abriendo campo en el comercio.

Otra industria de la capital del Valle es la fabricación de chocolates que han sido premiadas en distintas Exposiciones nacionales y extranjeras.

Recientemente se ha inaugurado una hermosa fábrica de embutidos, que va a competir con las nacionales más importantes, teniendo hermoso cebadero de cerdos donde en la actualidad engordan a 10.000 cabezas. La sociedad anónima llamada Industrias pecuarias de los Pedroches, es prueba de la pujanza industrial de Pozoblanco.

En Hinojosa existe una importante industria alfarera y tejidos de lienzo, jerga, colchas de lana, fábricas de cera, jabón y curtidos.

En Pedroche hay ocho pequeños telares donde se tejen magníficas mantas de lana de diversos colores, alforjas y cubiertas para los aparejos de las caballerías. Tienen fama las hilanderas de Pedroche que tejen las colchas de Pedroche, que son verdaderos tapices.

También en Villanueva de Córdoba hay numerosos telares.

Existen en toda la región numerosas fábricas harineras, gran número de molinos aceiteros, escaseando los harineros que se han sutituído por modernísimas maquinarias; hay importantes fábricas de electricidad.

Comercio

Tan importantes industrias originan un gran tráfico. Pozoblanco es la estación de más movimiento mercantil de la línea férrea perteneciente a la Sociedad Minera de Peñarroya. Se exportan bayetas, tejidos de lana y algodón, cerdos, carneros para Madrid, Barcelona, Valencia y otras capitales, objetos de alfarería y productos minerales.

El comercio de importación se reduce a los materiales de construcción, ultramarinos, coloniales, ferretería, vinos, frutas, cueros y calzados.

Se trafica mucho en la compra y venta de aceites, huevos, gallinas, jamones, queso y ganado mular.

 


[Foto de cabecera: Comercio en Pedroche, archivo municipal]

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